
¿Ganó el proceso, pero no recibió el dinero? El STJ acaba de definir nuevas reglas para presionar a deudores difíciles.
Probablemente conozca la situación: la empresa ejecuta una deuda, pero al momento de cobrar, el deudor "no tiene nada" a su nombre —aunque continúe viajando y ostentando un estándar de vida inexplicable.
Para combatir esto, el STJ (Superior Tribunal de Justicia) ha tomado una decisión sobre el uso de medidas más duras, llamadas “atípicas”, como la incautación del pasaporte o la suspensión de la licencia de conducir.
La decisión confirmó que sí, es posible usar esas medidas para presionar al deudor. Sin embargo, para evitar abusos, el Tribunal creó requisitos que deben ser observados por las partes y por el juez:
1. Efectividad y onerosidad: la medida debe ser funcional, sin causar un perjuicio excesivo.
2. Subsidiario: las medidas tradicionales (bloqueo de cuentas, vehículos, inmuebles) no tuvieron éxito.
3. Fundamentación: la medida debe estar bien justificada conforme a la ineficacia de cada caso analizado.
4. Contradictorio, proporcionalidad y razonabilidad: el deudor podrá defenderse de la medida, la cual debe ser proporcional a la deuda.
Esta decisión es uma victoria para el acreedor. Legitima el uso de medidas y prácticas sobre deudores que esconden su patrimonio, otorgando al acreedor más posibilidades de éxito en la recuperación de créditos.
No es una solución “mágica” automática, sino una herramienta poderosa. Si tiene procesos de ejecución paralizados donde el deudor parece llevar una vida normal mientras le debe a su empresa, es hora de reevaluar la estrategia.
Nuestro equipo está a su disposición para analizar si sus procesos de cobranza se encuadran en estos nuevos criterios y buscar una solución más efectiva para la recuperación de su crédito.